Dermatitis atópica en niños: cómo cuidar su piel al dormir
Picor, piel seca, enrojecimiento… La dermatitis atópica en niños puede resultar especialmente incómoda durante la noche y llegar a interferir con su descanso. Cuando un peque tiene la piel sensible o dermatitis atópica, no solo debemos prestar atención a los productos que aplicamos sobre su piel: el ambiente del dormitorio, la temperatura, los tejidos que están en contacto con su cuerpo e incluso cómo lavamos la ropa de cama también son importantes.
Coincidiendo con el Día Mundial de la Dermatitis Atópica, que se celebra el 14 de septiembre, queremos detenernos en esos pequeños detalles cotidianos que podemos revisar en casa para intentar que la hora de dormir resulte lo más confortable posible.
Dermatitis atópica en niños: cómo cuidar su piel al dormir
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que suele comenzar durante la infancia. Entre sus síntomas más frecuentes encontramos sequedad, inflamación y, sobre todo, picor.

Niño rascándose por dermatitis atópica
Precisamente ese picor puede convertirse en un problema a la hora de dormir. El peque se rasca, se despierta, vuelve a tener picor y puede entrar en un círculo que dificulta un descanso reparador.
Por supuesto, el tratamiento de la dermatitis atópica debe estar siempre indicado por el pediatra o dermatólogo. Sin embargo, además de seguir las pautas médicas, podemos revisar algunos aspectos de su dormitorio y de la ropa de cama que utilizamos cada noche.
1. Evita que pase demasiado calor durante la noche
Una habitación excesivamente caliente o abrigar demasiado al peque puede favorecer la sudoración y aumentar la sensación de picor.
Por eso, en niños con dermatitis atópica es especialmente importante intentar mantener un ambiente confortable y evitar el sobrecalentamiento durante el sueño.
En lugar de recurrir a muchas capas gruesas, puede resultar más práctico adaptar progresivamente la ropa de cama a la temperatura real del dormitorio.

Bebé durmiendo destapado en cuna
2. Presta atención a los tejidos que están en contacto con su piel
Si alguna vez has tenido una etiqueta que te roza continuamente, sabes hasta qué punto algo aparentemente insignificante puede resultar molesto. En una piel especialmente sensible ocurre algo parecido.
Determinados tejidos ásperos o poco transpirables pueden aumentar la incomodidad. Por ello, el algodón es uno de los materiales que habitualmente se recomienda para niños con eczema o dermatitis atópica, especialmente cuando está directamente en contacto con la piel.
En Estrellita la Valiente confeccionamos nuestro textil infantil con tejido 100% algodón orgánico, buscando precisamente suavidad y comodidad en productos que van a acompañar a bebés y niños durante muchas horas.

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3. No olvides cómo lavas su ropa de cama
Podemos elegir cuidadosamente unas sábanas suaves y después introducir sustancias potencialmente irritantes durante el lavado sin darnos cuenta.
En pieles con dermatitis atópica conviene prestar especial atención a los detergentes utilizados y evitar productos excesivamente perfumados. También suele recomendarse prescindir del suavizante, ya que sus perfumes y otros componentes pueden permanecer sobre las fibras del tejido.
Un buen aclarado de sábanas, pijamas y demás prendas que estén muchas horas en contacto con la piel puede ayudar a eliminar restos de detergente.

Consejos de lavado para textiles infantiles
4. Lava las sábanas con regularidad
La cama acumula sudor, restos de piel, polvo y otros elementos con los que nuestro peque permanece en contacto durante muchas horas.
Por ello, mantener una buena higiene de la ropa de cama cobra todavía más importancia cuando hablamos de una piel especialmente sensible.
Conviene cambiar y lavar regularmente sábanas, fundas de almohada y fundas nórdicas siguiendo siempre las recomendaciones de lavado de cada producto.
5. Cuidado con el polvo en el dormitorio
La ropa de cama no es lo único que debemos observar. Mantener el dormitorio limpio y reducir la acumulación de polvo también puede resultar beneficioso, especialmente cuando existe sensibilidad a los ácaros.
Aspirar regularmente, retirar el polvo con un paño húmedo y ventilar la habitación son pequeños hábitos que podemos incorporar a la rutina de limpieza.
6. Las uñas cortas pueden evitar lesiones al rascarse
Decirle continuamente a un niño “no te rasques” suele ser complicado cuando existe un picor real. Muchas veces incluso se rascan mientras duermen sin ser conscientes de ello.
Mantener las uñas cortas y cuidadas ayuda a reducir las lesiones que pueden producirse al rascar la piel durante la noche.
La cama también forma parte del cuidado diario
Cuando pensamos en dermatitis atópica solemos pensar inmediatamente en cremas, baños o tratamientos. Sin embargo, nuestros peques pueden pasar alrededor de un tercio del día durmiendo, por lo que merece la pena observar también todo aquello que está en contacto con su piel durante esas horas.
Temperatura agradable, tejidos suaves y transpirables, una correcta higiene de la ropa de cama y evitar productos potencialmente irritantes son pequeños gestos que podemos incorporar fácilmente a su rutina.
Y, sobre todo, recuerda que cada niño y cada dermatitis son diferentes. Si observas un empeoramiento de las lesiones, un picor intenso, heridas, signos de infección o problemas de sueño frecuentes, consulta con su pediatra o dermatólogo para valorar el tratamiento más adecuado.
En Estrellita la Valiente creemos que el dormitorio infantil debe ser un lugar pensado para su descanso y comodidad. Por eso confeccionamos nuestro textil infantil en España utilizando tejido 100% algodón orgánico.
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